Hoy leí en un blog que las cosas no se acaban de un momento a otro, y que no se empieza de fojas cero así derepente, refiriendose a los ilusos que creen que en año nuevo hay una oportunidad cosmica de cambiar todo lo que hemos hecho mal durante todo un año. Yo creo que hay cosas que se pueden modificar si uno se lo propone y de hecho las cosas que cambian de manera permanaente, son aquellas que ocurren de un minuto a otro. Es como dejar de fumar, o se deja de un minuto a otro.... o no se dejará, eso de "Estoy fumando menos", de a porco lo dejo" ... son pamplinas!.
En este año he visto como ha habido gente a la que la vida les ha cambiado en un segundo, La muerte de un familiar cercano, el nacimiento de un hijo, encontrar pega después de mucho tiempo de no tener, etc. Claro, para algunas de ellas estás preparándote desde hace tiempo (como la llegada de un hijo), pero para otras, nunca estarás preparado y nunca dejarás de pensar en ese mínimo instante en que tu vida dio un vuelco, para bien o para mal.
Estoy convencida de que la vida está conformada por uniones de momentos, tristes, felices, intermedios, tranquilos, etc, pero que debemos estar preparados para ellos de manera de reaccionar lo mejor posible, y lo que pasa en fechas como éstas, es que no hacemos conscientes de que ha pasado un año más, 12 meses en que dijimos que haríamos esto o aquello, en que prometimos hacer más ejercicio, tomar menos, cantar más, fumar menos, reir más, enojarse menos y disfrutar más; nos volvemos locos y nos angustiamos porque nos damos cuenta que no hicimos nada de lo que habíamos planeado, que la vida te deparaba algo distinto o que te faltó voluntad para llevar a cabo las promesas de inicios de año.
Creo que para que realmente logremos un cambio o logremos nuestras metas aneladas, debemos estar conscientes de los momentos que estamos viviendo en todo momento del año, no sólo cuando sea epoca de balances y promesas.
Estoy convencida de que la vida está conformada por uniones de momentos, tristes, felices, intermedios, tranquilos, etc, pero que debemos estar preparados para ellos de manera de reaccionar lo mejor posible, y lo que pasa en fechas como éstas, es que no hacemos conscientes de que ha pasado un año más, 12 meses en que dijimos que haríamos esto o aquello, en que prometimos hacer más ejercicio, tomar menos, cantar más, fumar menos, reir más, enojarse menos y disfrutar más; nos volvemos locos y nos angustiamos porque nos damos cuenta que no hicimos nada de lo que habíamos planeado, que la vida te deparaba algo distinto o que te faltó voluntad para llevar a cabo las promesas de inicios de año.

Creo que para que realmente logremos un cambio o logremos nuestras metas aneladas, debemos estar conscientes de los momentos que estamos viviendo en todo momento del año, no sólo cuando sea epoca de balances y promesas.
Yo sólo espero que mis metas y anhelos para este año, estén en armonía con lo que quiere Dios para mi.


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